Socios


Anthrotect
Fundada en 2007, Anthrotect es una empresa privada de servicios ambientales con oficinas en Palo Alto, California y Medellín, Colombia. Anthrotect apoya a terratenientes comunitarios en el diseño e implementación de programas de pagos por servicios ambientales (PES por sus siglas en inglés) que compromete a mercados internacionales emergentes para créditos de carbono y biodiversidad. Anthrotect impulsa alianzas estratégicas con las principales universidades, entidades sin ánimo de lucro, gobiernos e industria privada para canalizar los recursos técnicos y financieros necesarios para lograr la administración adecuada de ecosistemas vitales. Anthrotect ayuda a las comunidades habitantes en áreas de importancia ecológica global para producir resultados mesurables de conservación mediante mejores prácticas para la conservación y el uso sostenible de los recursos.

Las más profundas regiones geomorfológicas del Darién colombiano son el Baudó y la cordillera del Darién, que se originaron en una isla volcánica que emergió en la edad Eocénica Media, y la cuenca del Atrato que emergió en el Pleocénico tardío gracias a la actividad tectónica. La Serranía del Baudó y las faldas caribeñas de la Serranía del Darién provienen de un origen ampliamente volcánico, mientras que las faldas interiores de la Serranía del Darién están compuestas de sedimentos cenozoicos. Los suelos del Darién exhiben tanto características aluviales como marinas y la evidencia sugiere que el nivel del mar ha fluctuado desde 100 hasta 50 metros sobre los niveles presentes, más recientemente durante el Pleistoceno temprano.


Alianza con el Fondo Acción


En 2009, Brodie Ferguson, de Anthrotect, conoció el trabajo que el Fondo Acción estaba adelantando con comunidades indígenas para fortalecer su capacidad para entender y manejar conceptos asociados al cambio climático, el pago por servicios ambientales y la reducción de emisiones por deforestación y degradación. A raíz de lo anterior, Brodie quiso conocer mejor el Fondo y sus líneas de trabajo. De este acercamiento y al unir el conocimiento de las dos entidades, se ajustaron los materiales pedagógicos diseñados para pueblos indígenas, con el fin de atender particularidades de las comunidades afro en Colombia.

Brodie encontró que el Fondo podía apoyar el desarrollo del proyecto Chocó-Darién en el que Anthrotect trabajaba con cocomasur en Acandí. Para finales de 2009 ya cocomasur y Anthrotect habían acordado que el proyecto necesitaba una entidad fiduciaria que apoyara el manejo financiero y administrativo de los recursos de establecimiento del proyecto y los futuros recursos que se derivarían de la venta de créditos de carbono. Dado que este es uno de los servicios que ofrece el Fondo, Anthrotect presentó al Fondo ante las directivas de cocomasur para que ellos lo consideraran como un posible aliado para esta función. Luego de un análisis autónomo de esta opción, cocomasur escogió al Fondo Acción para cumplir esta tarea. Simultáneamente, las tres partes reconocieron que la colaboración podía ser más amplia.

En 2010 los aliados empezaron a trabajar en mejorar las capacidades administrativas y de gestión de proyectos en cocomasur, mientras el proyecto Chocó-Darién progresaba en sus actividades de establecimiento. La motivación inicial fue el fortalecimiento institucional de cocomasur para lograr la autonomía institucional necesaria para manejar los recursos que entrarían a la comunidad durante los siguientes treinta años del proyecto, de manera transparente y atendiendo los procedimientos legales colombianos. En la alianza, el Fondo Acción adicionalmente proporcionó las garantías administrativas y financieras que requería el proyecto para recibir luz verde de los certificadores y poder emitir bonos de carbono.