Implementación



Desde el inicio, el objetivo del proyecto ha sido la conservación del bosque y el mejoramiento de las condiciones de vida de sus dueños: la comunidad. En ese contexto, la financiación con certificados de carbono se convertía en una oportunidad para conseguir los recursos necesarios. Sin embargo, la generación de créditos de carbono por actividades redd+ era algo desconocido para la comunidad y Anthrotect no tenía experiencia previa en el tema. ¿De qué se trataba?, ¿cómo se hacía?, ¿qué actividades comprendía?, ¿quién lo había hecho? y ¿por dónde empezar? fueron las inquietudes a las que se enfrentó el equipo en 2011. Para ser los pioneros se requirió descubrir, inventar, errar e improvisar en muchas ocasiones. Esta situación fue clara desde el inicio y, tanto Anthrotect como cocomasur, tomaron el riesgo. Mientras Anthrotect profundizaba en su conocimiento técnico y de los requerimientos de los proyectos redd+, en campo se realizaban las jornadas de socialización y se construían las primeras ideas sobre los objetivos que debía incluir el proyecto. Algunos de ellos habían sido identificados por la comunidad antes de la llegada de Anthrotect, pues hacían parte de sus metas como colectivo.

El desarrollo de los estudios para el corredor Chocó-Darién se inició con la descripción de las condiciones originales en el territorio colectivo de cocomasur, así: ubicación, parámetros físicos, descripción de la vegetación, límites, habitantes, cultura, uso de la tierra, niveles de deforestación, derechos de propiedad, biodiversidad y sus amenazas. La información se obtuvo de revisiones bibliográficas, de la revisión del archivo de cocomasur, de sus documentos legales y del título del incoder. También se realizaron entrevistas a personas clave y líderes comunitarios. Para calcular los niveles de deforestación se realizaron estudios de imágenes satelitales históricas, y para conocer el contenido de carbono de los bosques de cocomasur se hizo un inventario de carbono en los bosques y potreros.

La información social fue recopilada a través de la actualización del censo comunitario, diseñado e implementado por cocomasur. En un inicio se planeó contratar los servicios de una consultoría para diseñar un censo que sirviera de línea base social, lo cual requeriría más tiempo para su planeación. Sin embargo, la actualización del censo era una actividad prioritaria y urgente para identificar los miembros de la comunidad antes que las expectativas y el buen desempeño del proyecto atrajeran oportunistas. Cocomasur diseñó el censo, que compartió con Anthrotect para comentarios y ajustes.